Pocas cosas afianzan las relaciones sociales como la comida: no solo alimenta el cuerpo, es una de las manifestaciones de amor más grandes que existen, y compartirla en comunidad da una identidad enorme.
En las fiestas de los pueblos de México —incluidos los funerales— comer juntos es una gran manifestación de pertenencia. Cuando el teatro se liga al disfrute gastronómico ocurre un fenómeno social casi olvidado: durante siglos, en el teatro se comía y se bebía, cohesionando a la sociedad y devolviéndole ese sentido de generosidad que hoy parece perdido.
De esa tradición nace “Un banquete para el difunto Don Quijote”, la propuesta de La Bomba Teatro que regresa a escena en la Plaza de las Artes del Centro Nacional de las Artes (CENART), del 5 al 13 de septiembre.
Con dramaturgia de Alejandro Román y Luis Martín Solís, y dirección de este último, la obra invita al público a un funeral tan extraordinario como divertido: el velorio del Quijote. Entre risas, circo, magia, máscaras y títeres, los espectadores son convocados a un singular velorio, una celebración donde se come y se festeja a la muerte —la única certeza en esta vida— mientras se viaja al universo de Cervantes.
En prácticamente todas las tradiciones teatrales existen autores que se vuelven guardianes de su lengua: Shakespeare en Inglaterra, Molière en Francia, Goethe en Alemania. Cervantes, pese a ser la piedra fundacional del español, se conoce poco: la complejidad de su idioma ahuyenta a los primeros lectores. Presentarlo así, con este banquete funerario, es una manera de acercar al espectador al origen de la lengua española, nutrido de historias que el público no imaginaría que contiene Don Quijote de la Mancha.
Con el reestreno de “Un banquete para el difunto Don Quijote”, La Bomba Teatro reafirma su compromiso con un teatro accesible, innovador y con impacto social, manteniendo su sello característico y la apuesta por un teatro comunitario y de calle con un lenguaje universal.
La obra se estrenó el 7 de abril de 2018 en la Plaza de la Música del CENART, y desde entonces ha recorrido espacios como el Centro Cultural del Bosque, La Nana Fábrica de Creación e Innovación, el Multifamiliar Tlalpan, la Plaza de la Conchita en Tepito y el Festival Vida y Muerte en Xcaret, buscando siempre la creación de espacios seguros y libres de violencia para la escucha, el diálogo y la acción creativa desde los lenguajes artísticos, particularmente con población infantil y juvenil en zonas sin infraestructura cultural.
En 2019, la obra fue seleccionada para representar a México en la 42ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, en España, con presentaciones en La Mancha que consolidaron su alcance internacional.
El elenco está conformado por Horacio Arango, Paola Herrera, Alejandra Lanza, Mónica Bajonero, Edgar Alonso, Aldo Daniel Rodríguez y Giulio Robert, con la música en vivo de Alejandro Preisser y Carlos Flores.
La dramaturgia es de Alejandro Román y Luis Martín Solís; la dirección de escena es también de Luis Martín Solís, con Horacio Arango como asistente de dirección. El diseño de escenografía es de Vladimir Maislin y Felipe Lara; el diseño de vestuario es de Sara Salomón, y el movimiento escénico, de Erika Torres.
La composición musical es de Alejandro Preisser. El diseño y realización de máscaras es de Emiliano Ortega, con asesoría en manipulación de títeres y máscaras de Carolina Pimentel. La magia e ilusionismo corren a cargo de Arturo Aparicio. La producción ejecutiva es de Paola Herrera.
Temporada
Plaza de las Artes, Centro Nacional de las Artes (CENART)
Del 5 al 13 de septiembre de 2026
Sábados y domingos, 12:00 h
Domingo 13 de septiembre, doble función: 12:00 y 14:30 h
Duración: 60 minutos
Edad recomendada: 7+
Entrada libre, cupo limitado

