Daniel Giménez Cacho emprende ahora un nueva aventura como director cinematográfico, y que mejor manera que contando la historia de Juana, una periodista que es atravesada por la violencia propia de su oficio y aquella que la rodea, marca, define y atormenta.
La Ópera Prima de Giménez Cacho, escrita por Emma Bertrán, entrará en la cartelera nacional el próximo 16 de abril en tan solo 13 salas en todo el país, lo cual es una auténtica pena, ya que tanto el trabajo actoral encabezado por Diana Sedano y Margarita Sanz, como los aspectos técnicos de la película -Diseño de Producción por Daniela Rojas Mont y Diseño Sonoro por Lena Esquenazi- convierten a esta película en una pieza imperdible, más allá de su historia oscura y actual.
“¿Quién quiere recordar lo insoportable?”, le preguntan a Juana en uno de aquellas escapadas que realiza para salir de aquel dolor que la persigue y marcó de por vida, volviéndose este vaivén existencial en la materia prima con la que trabajará a diario para cumplir con su profesión, hasta que ya no existan condiciones para su libre ejercicio.
Por lo que los días de Juana se convierten en un constante viaje en la búsqueda de sanar con la memoria, la resistencia, el olvido y el amor, para concluir en un proceso personal catártico que deja más preguntas que respuestas.
Parece que hablar de feminicidios, violencia contra las mujeres y la impunidad que impera en el sistema de justicia se ha vuelto más común de lo que parece, pero ¿qué sucede cuando se aborda desde el impacto que tiene en la mente de las personas que viven en sistemas de violencia? Ahí radica el valor de Juana, una película que contienen una historia muy oscura, muy dolorosa, muy actual y muy, pero muy necesaria de contar.
Por Oscar Mendoza Cadena
You may also like
-
La Bomba Teatro lleva el circo al Reclusorio Norte
-
Lady o Lord (lo que sea): ¿Un reflejo de la salud mental colectiva?
-
FACC: Por una sexualidad libre, abierta y placentera
-
Segunda cerveza colaborativa hecha por integrantes de la comunidad LGBTIQA+
-
“¿Puedes verme?” y el Teatro Helénico ofrecen funciones relajadas para recibir a personas con autismo

