Por el orgullo de sentir orgullo

Estamos en plena semana de gran importancia para la reivindicación de los derechos de las minorías y grupos vulnerables que integran la comunidad lésbico, gay, transexual, transgénero, travesti e intersexual (LGBTTTI).

Como cada año -y como es desde 1969– hombres y mujeres que conforman o integran la diversidad de las preferencias sexuales (que no sean hetero) salen a la calle alrededor del mundo -en su mayoría en el lado occidental- para celebrar los avances, destacar los pendientes y exigir la atención a las diversas problemáticas que los afectan. Desde temas de salud hasta cuestiones de inclusión, políticas públicas concretas y cambios culturales, puntos en los que se necesita la participación activa del Estado en su conjunto y de la sociedad misma.

Pero ¿qué se celebra? ¿Qué representa el llamado orgullo? Existen muchas interpretaciones, posturas y perspectivas, desde los motivos por los que se puede sentir orgullo de ejercer la sexualidad sin temor o represalias hasta la acciones de “exhibirte” públicamente como una forma para hacerse visible.

Ante todo esto no hay que olvidar que cuando hablamos de diversidad nos estamos refiriendo a un amplio tipo de personas que se expresan de singulares formas en su sexualidad, es decir, es respetar las diferencias dentro de la variedad, desde la diversidad, simplemente por eso hay que sentir orgullo.

Pensar en la trascendencia de la fecha, que en el caso de la Ciudad de México se realizará esta sábado 24 de junio -por eso de que cae en fin de semana-, es observar la importancia de generar una sociedad más amplia, incluyente, respetuosa, civilizada y consciente de que es precisamente en la diversidad de personas que somos que el diálogo se puede construir como una realidad entre diferentes, valorando la individualidad que construye a los colectivos.

Es en el orgullo de reconocer y hacerse visible que recae el valor de la fecha, ya que no solo permite a las personas saber que cada individuo tiene una importancia que no se condiciona por sus preferencias, fuera de las etiquetas y estereotipos.

Por estos motivos y más es necesario sentir orgullo, por ser, por decirlo y defenderlo, aún ante la cerrazón y la ignorancia, ante la violencia y falta de comprensión, ya que solo en el camino continuo y congruente es que la sociedad en su conjunto podrá cambiar.

Por eso y más, feliz “Pride”, por lo importante que es sentirse orgulloso de tener orgullo.

Oscar Mendoza

Comunicólogo de profesión. Chilango por nacimiento, yucateco por adopción y convencimiento. Interesado en temas sociales, justicia, derechos humanos, tendencias, moda, comida, música, arte y culturas. La política me apasiona y las rarezas me hacen perder la cabeza. Creo en el fin de mundo y espero el colapso zombie.

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