Ponle play: discos nuevos de Ases Falsos, Deafheaven y Jason Mraz

Ponle play

 

Ases Falsos

Los chilenos presentan en su segundo largo una mejor cohesión entre sus bases rítmicas y los instrumentos secundarios, dándole más sentido e integrándolos al discurso, que si bien tampoco es más complejo que en el disco anterior, sí adquiere un elegante brío, más diverso y con una idea más clara de que quieren experimentar pero sin dejar del todo el camino que ya ha rendido frutos.

Y entre todo el vendaval de sonidos nuevos, las letras se dan permiso de transitar entre la seriedad y la diversión, ofreciendo un trabajo de 13 temas que parece más largo de lo que en realidad es.

 

Deafheaven

No es black metal, no es shoegaze, tampoco post rock y a la vez es todo. Los californianos parten de sus raíces metaleras para adentrarse en la creación de melodías que conforman un contraste total con los gritos ahogados y voces agresivas de George Clarke.

Pianos y teclados son la base de esta nueva placa, sonidos que uno pensaría no tienen cabida en un compendio de guitarrazos, pero no, son las ganas de estos músicos de destruir etiquetas, de darle luminosidad a toda esa penumbra en la que se supone vive inmerso el metal.

Sin duda, el trabajo más arriesgado y melódico de la banda, pero a la vez el más grato y con un concepto mejor desarrollado y en armonía con sus intentos de evolucionar.

 

Jason Mraz

Con un renovado mensaje de optimismo y esperanza, el de Virginia navega sobre aguas tranquilas en su sextos trabajo de estudio. No hay un intento de hacer algo diferente, si acaso en una o dos piezas donde busca más que ese tono acústico que domina con maestría.

Momentos muy poderosos y tiernos aparecen en este trabajo, aunque cuando esta energía no aparece encontramos piezas que bien pudieron desaparecer sin causar desajuste alguno en este álbum.

 

Juárez Góngora

Es orgullosamente yucateco. Egresado de la licenciatura en Periodismo en un colegio de la tierra del panucho y el salbut. Le dio por conocer varias zonas del país hasta que se avecindó en la Ciudad de México, donde se dedica a hacer textos para el mundo del internet. Amante de la literatura, melómano, pero primordialmente cinéfilo, de niño repasó películas en formato Betacam una y otra vez, hasta que finalmente, un buen día, fue al cine y de ahí no pudo salir.

Twitter 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Categorías