Fotogramas tomados de la cuenta de Facebook de "Eddie Reynolds y los Ángeles de Acero".

Eddie Reynolds y los Ángeles de Acero: todo es por el rock and roll -y nada más-

Ante tantos reencuentros en la escena musical mexicana hacía falta una cinta que se encargara de contar eso que todos sabemos: las separaciones tienen casi siempre que ver con la guerra de egos y el desgaste de fórmulas. Para ello, el cineasta Gustavo Moheno ocupa una comedia súper ligera para retratarlo.

Eddie Reynolds y los Ángeles de Acero cuenta la reunión de un cuarteto de rockeros que tuvieron un fugaz momento de éxito y entraron a la categoría del “one hit wonder”. El tema en cuestión es el que escucha el frontman de U2, Bono, y las ganas del irlandés por grabar esa pieza revivará en su integrantes las ganas de hacer música.

Y aunque se lee divertido, la verdad es que son pocos los momentos de comicidad que existen en la cinta. Es más bien un melodrama con lapsos absurdos, lo que desata una que otra carcajada, sobre todo en los melómanos, que verán alguna que otra famosa referencia musical.

Pero no cabe duda que Moheno se mueve mejor en este tipo de historias. Luego de hacer pedazos el clásico de Carlos Enrique Taboada, Hasta el viento tiene miedo, realiza con pobre tino la historia de este cuarteto que evidencia que los años no pasan en balde y que lejos está la industria musical de ser lo que era antes.

Los chistes se repiten hasta el cansancio, ocasionan gracia al principio, pero después son un lastre para el filme, uno bastante predecible y con un guión que no se esforzó por tratar de brindar sorpresas. Es demasiado plano.

Es una pena porque hay un cuadro actoral jugoso que se pierde en diálogos superfluos y en lugares comunes. Se supone que estamos ante una broma, una cinta que quiere reflexionar y a la vez ser sátira de estos músicos que quieren recuperar su sueño de convertirse en estrellas. Y nunca estalla la carcajada, porque hay situaciones gratuitas (como los desnudos, que se agradecen pero no aportan nada) y soluciones simples, poco creativas, como la aparición de Carlos Santana para aconsejar a los rockeros en conflicto.

Fluye con simpatía, pero no alcanza para más que un par de risas, es bastante atropellada y su final demasiado forzado. Sin embargo, luego de su anterior trabajo, Moheno parece haber encontrado el género ideal para proponer, en el momento que decida salirse de lo convencional.

Eddie Reynolds y los Ángeles de Acero (2014)

Director: Gustavo Moheno.
Guión: Carlos Enderle, Gustavo Moheno, Ángel Pulido.
Protagonistas: Damián Alcázar, Álvaro Guerrero, Dolores Heredia, Arturo Ríos.
Fotografía: Alejandro Cantú.
Edición: Edson Ramírez.

Juárez Góngora

Es orgullosamente yucateco. Egresado de la licenciatura en Periodismo en un colegio de la tierra del panucho y el salbut. Le dio por conocer varias zonas del país hasta que se avecindó en la Ciudad de México, donde se dedica a hacer textos para el mundo del internet. Amante de la literatura, melómano, pero primordialmente cinéfilo, de niño repasó películas en formato Betacam una y otra vez, hasta que finalmente, un buen día, fue al cine y de ahí no pudo salir.

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