Una mujer acepta un trabajo como ama de llaves en un rascacielos de Nueva York, sin conocer el historial de desapariciones del edificio. Pronto se da cuenta de que la comunidad está envuelta en un misterio.
Te van a matar / They Will Kill You
Dirección: Kirill Sokolov
Guión: Alex Litvak, Kirill Sokolov
Mezclemos Kill Bill con rituales satánicos y una historia con harto humor negro y el resultado es Te van a matar, un filme que se pierde entre contradicciones, pero no importa, porque su fin último es bañarnos de sangre como si le estuviésemos poniendo medio litro de salsa a la caja de palomitas.
Kirill Solokov no se toma absolutamente nada en serio esta historia en la que una mujer entra en un hotel de lujo antiguo para recuperar a su hermana, aunque para ell otenga que mutilar a cualquier que se meta en su paso.
Y como broma está buenísima, porque viceras y extremidades saltan por doquier con la gracia suficiente de quien hubiese sido feliz ver a los Locos Adams en un formato gore.
El detalle está en que se repite así misma cuando ya ha soltado todos los misterioso que esconde torpemente, pero es un logro que resulte mucho más sangrienta que hasta algunas cintas que se presumen abiertamente violentas.
En They Will Kill You la violencia es el entretenimiento y se permite en todos los sentidos porque no tiene interés en desarrollar una trama sentida o siquiera que empaticemos con la tragedia de sus personajes: queremos que los protagonistas sigan vivos para ver cómo son despedazados con arma blanca una y otra vez.
Sus movimientos de cámara le dan un tono de videojuego que incluso nos dan luz de la clase de disparate con el que buscan entretenernos, y como divertimento no está nada mal, porque las mismas escenas nos invitan a sumergirnos en toda clase de absurdos que tienen a los desmembramientos como principal atractivo.
Pero, hacia el final, tanto hachazo por doquier, los balazos y el fuego que aparecen cada dos segundos terminan por saturarnos; llegamos a ese punto en el que pedimos a gritos ya el enfrentamiento final y altas dosis de adrenalina para ese cierre.
No hay sorpresas, todo es predecible, el final está más que anunciado y sabemos perfectamente quién saldran avantes en la lucha entre una mujer con una misión y el diablo mismo.
El viaje vale la pena si andamos lo suficientemente simples como para reír a carcajadas mientras vemos a personajes que les explota la cabeza y cuerpos que se desbaratan de formas bruscas y creativas.
No le pidan coherencia, no le pidan que su trama tenga sentido, Te van a matar quiere liquidarnos de risa a través de bromas retorcidas y mutilaciones atractivas.
